Las palabras son pistolas cargadas

miércoles, enero 25, 2006

Lenguas: Los indios del Vaupés | The Vaupes River Indians

Ahora que en España estamos enfrascados en interminables debates sobre naciones y nacionalidades (debe ser que aquí los problemas de la sanidad, la educación, el desempleo, las infraestructuras, la justicia, la inmigración, la seguridad ciudadana, la lucha antiterrorista, el urbanismo... están ya resueltos), quizá sea buena idea rescatar una curiosa historia que demuestra lo borrosos que pueden llegar a ser los límites de una comunidad y de una lengua (y que les resultará familiar a mis antiguos compañeros de Facultad, pues aparecía recogida en una de nuestras lecturas obligatorias: El segundo amo del lenguaje, de Juan Luis Conde):

Los europeos estamos acostumbrados a denominar políglota a aquél que domina varias «lenguas nacionales», y solemos hablar de estos casos con admiración. Estamos además acostumbrados a equivocar cosas: suele confundirse «Estado» con «nación» o «pueblo» y, a su vez, tendemos a pensar que cada Estado posee una lengua común. Sin saberlo, mucha gente es jacobina. Sin embargo, en contra de esa opinión ingenua y corriente, la relación entre pueblos y lenguas es equívoca y ambigua.

En 1967, Arthur Sorensen dejó perplejos a los sesudos lectores del American Anthropologist con un pintoresco ejemplo de esas relaciones. Presentaba entonces a la comunidad científica los resultados de un trabajo de campo desarrollado durante varios años entre los habitantes indígenas de la cuenca del río Vaupés, una vasta extensión de territorio enclavado en la región noroccidental del Amazonas.

Diseminados por un área boscosa y húmeda del tamaño de Inglaterra, en asentamientos junto a la corriente de los ríos, unos diez mil indios comparten allí costumbres y formas de subsistencia, creencias religiosas, organización familiar -y una misma «lingua franca», el tukano. La importancia de esta lengua de intercambio se comprenderá teniendo en cuenta que las más de veinte tribus en que se divide este peculiar colectivo humano hablan otras tantas lenguas ininteligibles entre sí. Cada una de las tribus se distingue de las otras exclusivamente por su idioma: el tukano es sólo el de la más populosa e influyente.

Si a esta circunstancia se añade el hábito exógamo de estas tribus, la consecuencia será insólita: marido y mujer deben hablar necesariamente lenguas diferentes.

Sorensen apuntaba otra característica de las sociedades indígenas del Vaupés: son patrilocales, y eso significa que el matrimonio y su eventual descendencia han de residir en el territorio tribal del marido. La lengua que aprendan los hijos será la de la tribu paterna, pero su enseñanza corre a cargo de la madre -que obviamente la habla como una extranjera. En su exposición del informe, R. A. Hudson apostilla: es como si todos los niños británicos aprendieran a hablar inglés de las «au-pair» extranjeras...

En semejante mundo se cuentan tantos políglotas como remeros de canoa: amantes de los viajes siguiendo el curso de los mil ríos que surcan el área, el conocimiento del mayor número posible de otras lenguas se los facilita. Como facilita también los intercambios comerciales y, a las personas núbiles, la elección de pareja. Se aprenden idiomas hasta la vejez, siempre por razones muy prácticas y, desde luego, el políglota del Vaupés es por completo ajeno al prestigio y la admiración que su habilidad despertaría en otras latitudes.

Ante todo esto, los antropólogos se han preguntado con desconcierto: ¿qué consideramos aquí un «pueblo» distinto? ¿Cada tribu, en atención a sus lenguas distintas?, ¿o tal vez el colectivo entero por oposición a los «maku» -pobladores del mismo territorio, pero asentados lejos de los ríos-, los blancos y los mestizos? La arbitrariedad del colonialismo europeo, sin embargo, ha resuelto el problema de la más expeditiva de las maneras: lo sepan ellos mismos o lo ignoren, la mitad de los indios del Vaupés son colombianos, y la otra mitad, brasileños.


Enriquezcámonos con nuestras mutuas diferencias (enrichissons-nous de nos mutuelles différences) (Paul Valéry)

2 Comments:

  • Muy interesante y curiosa esta nota, Carlos. Acabo de poner un enlace en mi bitácora: http://transnotes.blogspot.com/2006/01/los-indios-del-vaups.html

    By Blogger Julio A. Juncal, at sábado, enero 28, 2006 7:34:00 p. m.  

  • si...nosotros los indigenas del vaupes doninamos varias etnias..por que desde nuestra cosmovision debemos relacionar con diferentes etnias para intercambiar mujeres...materiales para danzas y actualmente con la entreda de los blancos hemos podido relacionarnos con etnias lejanas ya que la comunicacion como los moteres y las carretera nos hacerca..

    By Anonymous water, at domingo, abril 10, 2011 12:53:00 a. m.  

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